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Domingo, 15 Abril 2012 00:00

Informe de Coyuntura primer trimestre 2012

Primer informe 2012

En un contexto internacional menos favorable, con serias dificultades en Europa, desaceleración económica en Brasil y Argentina implementando algunas medidas que traban exportaciones uruguayas, la producción nacional cayó 1,9% en el último trimestre de 2011 y el crecimiento anual terminó ubicándose en 5,7%, por debajo de lo esperado. Sin embargo, conviene precisar que el desempeño negativo del último trimestre estuvo fuertemente influenciado por factores coyunturales como la inactividad de la refinería de ANCAP y la sequía. Por su parte, pese a algunas dificultades específicas registradas en los últimos meses en algunos sectores, el desempleo sigue bajando y los salarios reales continúan creciendo mientras que la inflación, que cerró 2011 en 8,6%, registró una leve desaceleración en los dos primeros meses del año.

En 2011 la economía mundial continuó el proceso de recuperación económica y se expandió 3,8% en promedio. Sin embargo, a partir de mediados de año y más claramente en el último trimestre, las condiciones económicas empeoraron notoriamente arrastradas por los problemas de la zona euro. Las dificultades financieras de varias economías europeas llevaron a una nueva paralización del crédito en esa región, que sumado a los ajustes fiscales que se están llevando adelante ‐que incluyeron el recorte de varios derechos y beneficios conquistados por los trabajadores‐ tuvieron un impacto negativo en el consumo y la producción. A su vez, el crecimiento registrado luego de la crisis no fue lo suficientemente importante como para impactar de manera favorable en el empleo y los ingresos, lo que sumado a los recortes ha determinado fuertes protestas sociales tendientes a evitar que los principales damnificados sean los trabajadores y sus familias. Por su parte, las economías emergentes comenzaron a sentir más fuertemente el deterioro en las condiciones externas y redujeron sus ritmos de expansión.

En función de todo esto, las proyecciones de crecimiento mundial fueron corregidas a la baja para este año y se espera que la economía global crezca 3,3%. El mayor dinamismo provendría de las economías emergentes, que pese a enlentecerse, crecerían algo más de 5%, lideradas por la expansión de las economías asiáticas. En el otro extremo, se espera que la zona euro se contraiga 0,5%.

En la región, tanto Argentina como Brasil comenzaron a sufrir los efectos negativos de la crisis internacional y empezaron a tomar distintas medidas para protegerse, algunas de promoción de la demanda interna y otras de corte más proteccionista –en particular en Argentina‐ que están afectando negativamente a las economías de la región y en particular a la uruguaya, pudiendo exacerbar en éstas los impactos de la crisis.

Brasil creció 2,7% en 2011, menos de la mitad que el año anterior (7,5%). La menor demanda externa conjuntamente con los problemas de competitividad que viene registrando ese país (producto del fortalecimiento del real en el último año), determinaron que la industria prácticamente se estancara en el año. El motor de crecimiento estuvo dado por el consumo interno que aumentó de la mano de las mejoras que se registraron en el empleo, los salarios y las medidas adoptadas por el gobierno para abaratar el crédito en el segundo semestre. Para 2012 se espera que la economía brasilera crezca levemente por encima de 3%, con un desempeño más moderado en el primer semestre y acelerándose en el segundo.

En el último trimestre de 2011, la economía uruguaya se contrajo 1,9% respecto al trimestre inmediatamente anterior en términos desestacionalizados1, mientras que en la comparación interanual (respecto a igual trimestre del año anterior) continuó creciendo (3,5%) aunque a tasas mucho más moderadas. La caída del último trimestre se explica básicamente por lo sucedido en los sectores de Suministro de Electricidad, Gas y Agua y la Industria Manufacturera. En el primer caso la contracción se debe a los cambios en la producción de energía como consecuencia de la sequía mientras que en la industria incidió negativamente el cierre de la refinería de petróleo en los últimos tres meses del año.

Con el dato del último trimestre, la economía cerró 2011 con un crecimiento de 5,7%2, cifra que se ubica por debajo de las expectativas que tenían los especialistas consultados por el Banco Central. No obstante, quitando el efecto negativo que provocó la sequía al afectar el sector de suministro de energía, el crecimiento se ubica en 6,4%.

Todos los sectores de actividad se expanden en 2011 con la excepción del suministro de energía, destacándose el crecimiento de Transporte y Comunicaciones (12,6%) y de Comercio, Restaurantes y Hoteles (9,9%), que desde algunos años vienen creciendo por la encima de la media, y en 2011 explican más de la mitad del crecimiento registrado. Desde el punto de vista de la demanda, el mayor crecimiento lo verificó el consumo interno (7,6%) seguido de la inversión (7%). Ante una coyuntura con algunas dificultades e incertidumbres como la actual, el consumo interno puede ser una vez más un pilar importante para sostener la demanda acotando el ritmo de la desaceleración económica.

Antes de conocerse el dato de cierre del año pasado, los especialistas esperaban que la economía en 2012 creciera 4,5% aunque es probable que esas expectativas se corrijan a la baja. La desaceleración económica se vincularía a un menor dinamismo de la industria manufacturera como consecuencia de la menor demanda externa producto de la crisis, problemas de competitividad en algunos sectores y las medidas proteccionistas adoptadas por Argentina.

En relación al mercado de trabajo, los principales indicadores alcanzaron niveles récord durante 2011. La tasa de desempleo se ubicó en 6%, lo que aproximadamente representa unos 102.500 desocupados de los cuales casi la mitad son menores de 25 años. Por su parte, el año pasado el país logró superar la cifra de 1.600.000 ocupados.

Mientras más de 21% se desempeñó en el sector Comercio Restaurantes y Hoteles, casi 14% lo hizo en la Industria. Los datos divulgados por el INE para enero de 2012 continúan siendo positivos ya que el desempleo cayó 0,4 puntos porcentuales respecto a igual mes del año anterior, mientras que la tasa de empleo registró un leve incremento.

Pese a estos indicadores favorables, el mercado laboral continúa mostrando problemas importantes. En 2011 fueron 460.000 los ocupados que no tuvieron cobertura de seguridad social mientras que casi 120.000 trabajaron menos horas de las deseadas. Si bien estas cifras han venido cayendo en los últimos años, el ritmo ha sido lento en comparación con la mejora del empleo y la reducción del desempleo. En contraste con esto último, en enero de 2012 se observó una importante caída del no registro a la seguridad social que determinó que la falta de cobertura alcanzara a menos de 415.000 trabajadores. Si bien es una estimación puntual y deben aguardarse datos sobre lo que ocurra en los próximos meses, tal vez la cifra de enero pueda ser un indicio de que se esté logrando reducir con mayor rapidez unos de los principales problemas del mercado de trabajo como lo es la precariedad laboral.

Por su parte, los precios al consumo se incrementaron 8,6% en 2011, guarismo que por segundo año consecutivo se ubica por sobre el “techo” del rango meta de inflación establecido por el Banco Central. El rubro que mayor incidencia ha tenido en el aumento de los precios durante el último año ha sido Alimentos y bebidas no alcohólicas (que explica 2,3% del total de la inflación), seguido por Vivienda y Transporte. En los primeros dos meses del año la inflación se ha desacelerado levemente, situándose en 7,9% en el acumulado de los últimos 12 meses a febrero de 2012. De acuerdo a la encuesta de expectativas realizada por el Banco Central, se espera que a fin de año la inflación se ubique en 7,2%.

Los salarios reales continuaron creciendo en 2011 ubicándose en promedio 4% por encima de su nivel medio de 2010, siendo el séptimo año consecutivo de mejora en el poder adquisitivo de los trabajadores. Esta evolución se explica por el incremento de 4,9% en las remuneraciones del sector privado y 2,6% en los trabajadores del sector público. Teniendo en cuenta que en 2011 el PBI creció 5,7% y estimando la evolución de la masa salarial por la acumulación del crecimiento promedio de los salarios reales y el empleo (4% y 3,2% respectivamente), es posible afirmar que la proporción de la masa salarial sobre el PBI no ha registrado variantes significativas en 2011, siguiendo la tendencia de los últimos años y reflejando un estancamiento en la mejora de la distribución funcional de los ingresos.

En enero de 2012 se constató un incremento salarial promedio de 6,3% en términos nominales, fruto de los ajustes correspondientes a los distintos convenios colectivos y al aumento importante del Salario Mínimo Nacional que creció 20% y pasó a ser de $ 7.200. En el correr del presente año vencen los convenios colectivos de un número importante de sectores, donde la negociación de los nuevos ajustes determinará en buena medida la evolución futura de los salarios.

Con respecto al sector externo de la economía, en 2011 las exportaciones de bienes aumentaron 18% respecto a 2010, fundamentalmente por el aumento de los precios de exportación ya que en promedio los volúmenes se redujeron. Por su parte, las importaciones de bienes aumentaron 24%. Durante los primeros meses de 2012, las ventas al exterior continuaron transitando una senda de crecimiento, impulsadas por el buen desempeño de las commodities.

Sin embargo, las exportaciones con destino a Argentina se vieron recientemente afectadas por las trabas comerciales impuestas por el gobierno de ese país, ocasionando un impacto negativo en la producción y el empleo en algunos rubros de la industria nacional. En febrero las solicitudes de exportación con destino a Argentina se contrajeron 60% en relación al mes anterior producto de la aplicación de las trabas comerciales. Los sectores más afectados fueron papel y cartón, vehículos automóviles y plásticos, con caídas interanuales en las solicitudes de exportación del 21%, 65% y 72% respectivamente, y en especial el sector textil‐vestimenta para el que no se registraron exportaciones en Febrero3.

Estos son sectores de gran importancia para la economía uruguaya ya que incorporan mayor valor agregado a la producción que las commodities y son sectores relativamente más demandantes de trabajo. Las trabas restringieron severamente la posibilidad de colocación de estos productos, los cuales en buena medida presentan un fuerte nivel de dependencia con el mercado argentino, dado que allí gozan de beneficios arancelarios especiales (extra MERCOSUR) y de ventajas de localización geográfica. El 92% de las exportaciones hacia Argentina lo constituyen manufacturas a diferencia del patrón de inserción comercial que posee Uruguay con el resto del mundo (incluido Brasil), en donde la economía nacional es exportadora neta de productos básicos e importadora de productos con mayor contenido industrial.

Al cierre del año las cuentas públicas mostraron una mejora respecto al año anterior, superando las proyecciones de varios analistas. En 2011, el Resultado Global del Sector Público fue deficitario por U$S 421 millones, lo que equivale a 0,9% en términos del PBI. En lo que respecta al inicio del año 2012, las cifras oficiales dan cuenta de una leve desmejora dado el mayor incremento de los egresos respecto a los ingresos del gobierno. En lo que respecta a las Empresas Públicas, éstas continúan experimentando un buen desempeño.

En materia de endeudamiento, los últimos datos publicados correspondientes al tercer trimestre de 2011, indican que la deuda pública prácticamente se mantuvo incambiada, ubicándose en 54% del PIB. A pesar de los esfuerzos por desdolarizarla, aún sigue siendo muy significativa la proporción de la deuda nominada en dólares (60% del total).

En síntesis, más allá del dato negativo del último trimestre de 2011 fundamentalmente explicado por factores coyunturales, la economía nacional continúa expandiéndose a muy buen ritmo pese a los vaivenes del contexto internacional. Otros indicadores macroeconómicos importantes como el desempleo, el resultado fiscal y en menor medida la inflación también dan cuenta de un entorno económico relativamente favorable que posibilita avanzar en la profundización de políticas públicas tendientes a una mayor equidad. Pese a los posibles perjuicios asociados a la inestabilidad europea y particularmente a las políticas proteccionistas en la región que requerirán soluciones específicas, es necesario aprovechar la coyuntura actual para consolidar transformaciones en la calidad del trabajo, la educación, la vivienda y otros frentes, tendientes a atender la situación de quienes más lo necesitan.


1. Quitando los efectos estacionales que puedan afectar la producción en alguno de los trimestres que se comparan.

2. Asimismo, se corrigió al alza el crecimiento del año anterior, pasando de 8,5% a 8,9%.

3. Datos de Uruguay XXI

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