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Empleo y Salarios en 2012

En el presente documento se realiza una breve descripción de lo sucedido en el mercado laboral en Uruguay en 2012, tanto en materia salarial como en lo que hace al empleo, desempleo y calidad del empleo, lo que a nuestro juicio constituye uno de los principales desafíos del mercado de trabajo para los próximos años. La fuente de información utilizada para este trabajo son los datos divulgados mensualmente por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

 

i. La Oferta de trabajo

La oferta laboral refiere a la disponibilidad de mano de obra que existe en una economía y se mide a través de la tasa de actividad, que se calcula con el porcentaje de personas disponibles para trabajar mayores de 14 años. En 2012, la tasa de actividad para todo el país se situó en 63,8% lo que supone una pequeña caída respecto a la cifra récord de 64,5% alcanzada en 2011. Esto significa que casi 1.720.000 personas estuvieron “activas”, es decir, estuvieron ocupadas o buscando trabajo durante el año pasado. La tasa de actividad de los hombres fue de 73,2% el año pasado, similar al promedio de los últimos 20 años, mientras que la de las mujeres se situó en 55,4%, un nivel muy superior al vigente dos décadas atrás. Es que en los últimos 25 años, la oferta laboral se incrementó en base a la mayor participación de la mujer en el mercado de trabajo mientras que la tasa de actividad masculina se ha mantenido relativamente estable, lo que ha permitido avanzar en la reducción de esta brecha.

ii. Evolución del empleo

El análisis de la demanda de trabajo se realiza a partir de la evolución de la tasa de empleo, que mide la proporción que representan el total de ocupados entre el total de personas de 14 años o más. Acompañando la fuerte expansión económica, en los últimos años Uruguay ha venido registrando cifras récord en relación a la cantidad de trabajadores. En 2011 se alcanzó la mayor tasa de empleo desde que se llevan registros estadísticos (60,7%) lo que se correspondió con 1.624.000 ocupados en promedio. Si bien era esperable una desaceleración en el crecimiento de la ocupación, en 2012 se produce un leve deterioro que lleva a que la tasa de empleo se haya ubicado en 59,9% con 1.613.000 ocupados, unos 11.000 menos que los alcanzados un año atrás. Pese a este registro, los datos del último trimestre de 2012 permiten advertir cierta recuperación del empleo a los niveles récord del 2011.

Acompañando lo ocurrido con la oferta de trabajo, el crecimiento del empleo femenino fue algo mayor al masculino. En los últimos 5 años mientras las trabajadoras mujeres pasaron de ser aproximadamente 650.000 a casi 725.000, los ocupados de sexo masculino crecieron desde 855.000 a casi 900.000. La leve caída del empleo registrada en 2012 se concentró fundamentalmente entre los hombres.

A nivel etario, en los últimos años los ocupados menores de 25 años venían creciendo a tasas iguales o por encima de las registradas para los trabajadores de 25 años o más. Sin embargo, en 2012 se produce una caída de 3,1% de los trabajadores jóvenes mientras que para los mayores prácticamente no hay variación. Esto permite afirmar que la mayor parte de la caída de los puestos de trabajo en 2012 se centró entre los jóvenes de sexo masculino.

Para analizar más detalladamente la tendencia del empleo recurrimos a las tasas de empleo trimestral y a la variación entre las de igual trimestre en cada año (comparación interanual) ya que la tasa de empleo contiene factores estacionales, es decir, que varían según la época del año. Es así que se observa que durante los cuatro trimestres de 2011 la tasa de empleo trimestral continuó creciendo si se la compara con iguales trimestres de 2010, aunque desde el segundo trimestre con un ritmo menor. En el primer trimestre de 2012 la tasa de empleo disminuyó respecto a igual período de 2011 y ello se repite en el segundo y tercer trimestre del año con caídas moderadas pero cada vez mayores, dando cuenta de cierto deterioro en el empleo.

Diferencia de tasas de empleo trimestrales interanuales

 

Sin embargo, los datos del último trimestre permiten poner en duda la continuidad de la tendencia decreciente del empleo registrada en los primeros 9 meses del año 2012. Entre octubre y diciembre se alcanza la mayor tasa de empleo trimestral en la historia del país, con un incremento de 1 punto porcentual (p.p.) respecto a la registrada en el último trimestre de 2011. Cabe agregar que la mejora del empleo procesada en este último período tendió a concentrarse con mayor intensidad entre las mujeres.

iii. Evolución del desempleo

La tasa de desempleo, medida como la proporción de desocupados entre el total de activos, es una de las variables macroeconómicas más relevantes en cualquier economía. En los últimos años, Uruguay registró un importante descenso de esta tasa, que en 2012 se estabilizó próxima al piso de 6% alcanzado en 2011. En cantidad de personas, el 6,1% de desempleo del año pasado se corresponde con unos 105.000 desocupados.

La reducción del desempleo operó tanto para hombres como para mujeres y también en Montevideo y el interior del país. En relación a esto último se destaca que mientras el desempleo relativo en el interior fue algo mayor hasta 2008, desde ese año pasó a registrar tasas menores a las de Montevideo y en 2012 se ubicó en 5,9%, por debajo del 6,5% registrado en la capital. Si bien las diferencias entre ambas regiones no son significativas, debe subrayarse que en algunos departamentos como Artigas, Treinta y Tres o Durazno la tasa de desempleo en 2011 se ubicó entre 8% y 9%.

Al analizar el corte por género se observan tasas de desempleo femeninas marcadamente superiores a la de los hombres: en 2012 la tasa de desocupación de las mujeres fue 70% mayor a la masculina. El total de mujeres desempleadas fue de 62.000 mientras que los desempleados hombres fueron 43.000. Si bien la tendencia es a la reducción de la brecha, aún la cifra de desocupadas es significativamente mayor pese a que la mujer aún sigue teniendo una presencia relativamente menor en el mercado de trabajo.

Estas asimetrías son aún más claras al analizar el desempleo según tramo etario. La tasa de desempleo de los menores de 25 años que en 2012 se ubicó en 17,6% fue casi 5 veces mayor a la registrada para los mayores de esa edad. Esto determina que casi la mitad de los desempleados (cerca de 50.000) son jóvenes menores de 25 años.

Esto último significa que si bien la baja del desempleo ha llegado a todos los sectores de la sociedad, todavía no se ha logrado alcanzar avances significativos en relación a la reducción de asimetrías que desfavorecen a mujeres y fundamentalmente a los jóvenes.

Por último, cabe destacar la tendencia decreciente que ha registrado en los últimos años la duración media del desempleo, que en 2006 se ubicaba en 12 semanas y el año pasado se situó, al igual que en 2011, en 7 semanas.

iv. La calidad del empleo

Con cifras récord de empleo y desempleo, el principal desafío actual del mercado de trabajo pasa por mejorar la calidad de los puestos de trabajo. La calidad del empleo es un fenómeno complejo y bastante amplio que incluye facetas que van desde la cobertura de la seguridad social o el nivel salarial hasta aspectos vinculados a la salud ocupacional, el ambiente laboral y la no discriminación racial o de género. Si bien todas son importantes y deben ser estudiadas en profundidad, el INE mensualmente publica información específica sobre acceso a la seguridad y subempleo por lo que en este Informe sólo se analiza la evolución de estos dos aspectos vinculados a la calidad del trabajo.

La falta de acceso a la seguridad social no sólo supone ausencia de jubilación una vez que llega la edad de retiro del trabajador sino que, entre otras cosas, también implica carencia de acceso a la salud por parte del núcleo familiar y desprotección ante enfermedades o accidentes laborales.

En los últimos años, la proporción de trabajadores no registrados a la seguridad social cayó de manera importante, pasando del 35% de los ocupados en 2006 hasta 26,5% en 2012. Esta caída se dio en un contexto de fuerte crecimiento del empleo por lo que si bien la cantidad de trabajadores registrados a la seguridad social alcanzó cifras récord todavía sigue siendo muy alta la cantidad de trabajadores sin cobertura. En 2012, la falta de acceso a la seguridad social afectó en promedio a casi 440.000 trabajadores.

El fenómeno del no registro a la seguridad social es más importante en el interior del país y hasta 2011 la brecha con Montevideo ha tendido a expandirse. Si bien en 2012 la misma registró un leve descenso, casi un tercio de los ocupados del interior del país no tuvieron acceso a la seguridad social, por lo que es necesario profundizar en medidas tendientes a reducir este flagelo cada vez más concentrado en dicha región.

La otra carencia vinculada a la calidad del empleo relevada mensualmente por el INE es el subempleo, definido como aquellos ocupados que trabajando menos de 40 horas a la semana manifiestan el deseo de trabajar más horas y están disponibles para hacerlo. El subempleo también cayó durante los últimos años y en 2012 afectó al 7,1% de los ocupados, lo que representa unas 117.000 personas.

 

v. Los salarios reales

El salario real siguió creciendo en 2012, como viene haciéndolo de manera continua desde el año 2005. El crecimiento económico, los sucesivos aumentos del salario mínimo nacional y la negociación colectiva de la mano de los Consejos de Salarios son algunos de los factores que explican esta evolución, que es reforzada por el dinamismo que presenta el mercado laboral y la expansión del empleo.

El Índice de Salario Real (ISR) aumentó 4,2% en promedio en 2012 con respecto al año anterior. Este crecimiento medio se compone de un 4,7% de incremento en el caso de los trabajadores del sector privado y de 3,4% para los trabajadores públicos.

Entre los trabajadores del sector privado, los que tuvieron los mayores incrementos salariales en 2012 fueron los del sector de Comercio y reparaciones (7,8%), Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (6,5%) y Hoteles y restoranes (5,5%).

El crecimiento de los salarios de la Industria manufacturera por su parte, se ubica en una situación intermedia entre los privados, con un crecimiento salarial real medio de 5%. Este aumento medio comprende realidades dispares y una gran heterogeneidad en los incrementos, con aumentos por ejemplo de 11% en la rama de Otros productos minerales no metálicos y de tan sólo 0,7% en el sector del cuero.

Entre los trabajadores del sector público, fueron los pertenecientes a las Empresas públicas quienes tuvieron el mayor crecimiento de salario real (4,9%), seguidos por los del Gobierno Central (3,1%). El menor crecimiento entre los asalariados públicos fue para los trabajadores de los Gobiernos departamentales con un aumento promedio de 2%.

Reflexiones finales

En los últimos años, el mercado laboral uruguayo ha mostrado una evolución muy favorable logrando cifras récord de empleo y desempleo que alcanzaron un pico en 2011. El año pasado se registró un muy leve deterioro de dichas variables que de todas formas se mantuvieron muy próximas a las cifras del año anterior. Resulta claro que con los niveles actuales, el margen para incrementar el empleo y reducir el desempleo es cada vez más acotado y que las políticas para continuar avanzando pasan fundamentalmente por focalizarse en mujeres y fundamentalmente jóvenes, acortando las brechas existentes.

También se debe continuar expandiendo la oferta laboral femenina para lo cual es fundamental instrumentar herramientas como el Sistema Nacional de Cuidados que permitirá ampliar sus oportunidades y derechos.

En 2012, si bien durante buena parte del año el empleo registró una leve tendencia decreciente, en el último trimestre se recuperó fuertemente alcanzando un nuevo récord.

Este último dato debilita algunas visiones pesimistas divulgadas recientemente sobre la evolución futura del mercado de trabajo, que lógicamente deberá seguir siendo monitoreado y que ante dificultades comerciales puntuales puede requerir introducir algunas medidas concretas para sectores específicos, pero que aún se encuentra lejos de estar en un escenario con perspectivas críticas como se ha planteado.

La principal debilidad que hoy tiene el mercado laboral refiere a la calidad de los empleos. Entre los múltiples aspectos a mejorar en este plano, el avance en la universalización del acceso a la cobertura de seguridad social así como la erradicación de los salarios sumergidos que aún afecta a cientos de miles de trabajadores configuran los principales desafíos para los próximos años.

Febrero 2013

 

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